En los próximos días el Ejecutivo Federal publicará Decreto mediante el cual otorgará diversas facilidades tributarias, tanto para personas morales como para personas físicas, que opten por regularizar su situación fiscal en materia de pago del impuesto sobre la renta y las formalidades correspondientes respecto de recursos que a esta fecha se hayan mantenido en el extranjero y que no hayan sido manifestados al Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Conforme a dicho Decreto, las personas físicas y morales podrán optar por aplicar la tasa del 8%, sin deducción alguna, sobre el monto total de los recursos que retornen al país, debiendo pagar el impuesto dentro de los quince días siguientes a la fecha en que se retornen los recursos provenientes del extranjero.

Para ello, se deberán considerar los ingresos provenientes de inversiones directas o indirectas que se hayan mantenido en el extranjero hasta el 31 de diciembre de 2016; quedando comprendidos únicamente los ingresos y las inversiones que se retornen al país a más tardar el 30 de junio de 2017.

Los montos que se retornen deberán invertirse en México: i) en adquisición de bienes de activo fijo; ii) en adquisición de terrenos y construcciones ubicados en México; iii) en investigación y desarrollo; iv) en el pago de pasivos (incluyendo adeudos fiscales o laborales); o v) en la realización de inversiones en México a través de instituciones de crédito o casas de bolsa que formen parte del sistema financiero en México. Estas inversiones deberán mantenerse por un plazo de al menos dos años contados a partir de la fecha en que se retornen.

Cabe mencionar que se prevé que las personas morales que paguen este impuesto, podrán considerar como parte de su Cuenta de Utilidad Fiscal Neta el monto neto entre el monto del capital y el impuesto sobre la renta pagado.

Adicionalmente, se establece que estos ingresos formarán parte del cálculo de la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas.

Igualmente se establece que en el caso de personas físicas, los recursos que se retornen no serán considerados como parte de una “discrepancia fiscal” en términos de la Ley del Impuesto sobre la Renta.

Una vez que sea emitido dicho Decreto, consideramos que es oportuno revisar cada caso en particular, razón por la cual quedamos a sus órdenes, para llevar a cabo el análisis de los efectos que podrían resultarles aplicables o para cualquier asesoría al respecto.

Como siempre estamos a sus órdenes.

Herbert Bettinger Barrios
Socio Director

Enero 2017